En la CDMX, todas las personas, empresas oficinas de gobierno, asociaciones e industrias, tienen la obligación de separar la basura en cuatro tipos; esto debido a la normativa NADF-024 que entró en vigor el 8 de julio de 2017.

Así que los capitalinos tendrán que trabajar en la disciplina de no tirar toda su basura en un mismo recipiente, con lo cual contribuirán al medio ambiente, ya que con la nueva norma, se practicará más el reciclado de ciertos materiales, en lugar de llenar aún más los tiraderos de basura en la Ciudad.

Las estadísticas del gobierno de la capital indican que por cada persona que habita el ex DF, se genera un kilo y medio de basura, y del cual un 30% son desechos que pueden reutilizarse en la fabricación de otros productos, y por lo tanto contribuir con el medio ambiente.

La separación está estructura de la siguiente manera:

1: Orgánicos: todos los desechos de alimentos

2: Inorgánicas no reciclables: los productos inorgánicos que no pueden ser reciclados dado el uso que se les dio, tales como colillas de cigarros, papel y toallas sanitarias, zapatos, plumas, etc, etc.

3) Inorgánicas reciclables: todo lo que puede ser aprovechado nuevamente, tales como papel, cartón, vidrio, aluminio, madera, envases de tetra pack…

4) Material voluminoso: aparatos electrónicos, muebles viejos, pilas, y otros.

Es una labor importante y quizá no tal fácil de llevar entre los capitalinos, sin embargo, es necesario para contribuir con el medio ambiente. Esperemos que en poco tiempo se tome una dinámica adecuada y eficiente en la separación de la basura.

Con información de Excelsior